lunes, 9 de mayo de 2011

Caso Madeleine McCann – Los sospechosos “cíclicos”


Estos "sospechos" han estado coleando por los periódicos en "relación" con el caso de Madeleine desde hace más de un año, por lo que parece prisa, lo que se dice prisa, por saber si realmente están relacionados o no, no demuestran ni los McCann, ni sus detectives ni la policía británica.

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Policía Maddie interroga a asesinos convictos mientras Kate McCann ofrece una escalofriante versión del momento en que encontró que su hija había desaparecido

Charles O'Neill - William Lauchlan

Por Ian Gallagher

8 de mayo de 2011

Dos pedófilos convictos han sido interrogados por la policía británica sobre la desaparición de Madeleine McCann.

Charles O’Neill, 48 años, y William Lauchlan de 34, fueron encarcelados el año pasado por abusos sexuales a niños y el asesinato de una madre que había amenazado con delatarlos.

El Mail dominical ha sabido que fueron entrevistados en prisión por los detectives después de que las investigaciones revelaran que habían estado de gira por España, y posiblemente Portugal, con pasaportes falsos cuando Madeleine desapareció en mayo de 2007.

Es la primera vez que se conoce públicamente que la policía británica ha entrevistados a alguien en relación con el caso. Ambos hombres son descritos como altamente peligrosos.



El interés de la policía en O’Neill, en particular, se acentuó por su parecido con un sospechoso delgado y la cara marcada visto merodeando por el complejo turístico en Praia da Luz en el Algarve poco antes de la desaparición de Madeleine.

Un alto mando implicado en la investigación dijo: “Lauchlan y O’Neill han sido entrevistados en prisión pero la investigación de Madeleine McCann se mantiene extremadamente hermética en el más alto nivel.

“Básicamente nadie fuera de la Comisaría de Leicestershire sabe exactamente qué es lo que está ocurriendo con la investigación McCann.”

La policía de Leicestershire dijo que no podía hacer comentarios porque la investigación está dirigida por la Policía Judiciaria en Lisboa.

Este acontecimiento se produjo, por primera vez, mientras la madre de Madeleine, Kate, describía con escalofriante detalle el momento en que descubrió que su hija había desaparecido de su cama en un apartamento turístico.

Madeleine desapareció de su dormitorio en el Complejo Ocean Club en Praia da Luz el 3 de mayo de 2007. La Sra. McCann y su marido Gerry, de vacaciones con siete amigos, estaban cenando a menos de 100 yardas de distancia en el restaurante Tapas del Complejo Mark Warner.

Los adultos se habían tornado para realizar controles a los niños mientras dormían. En un libro que será publicado esta semana, la Sra. McCann, 43 años, revive el momento en el que volvió al apartamento, donde había dejado a Madeleine junto a los gemelos Amelie y Sean, entonces de dos años.

Cuenta cómo se dio cuenta de que algo no iba bien cuando notó que la puerta del dormitorio de los niños estaba abierta de par en par – no como ella y su marido la habían dejado. Echó un vistazo a la cama de Madeleine pero no podía distinguirla en la oscuridad. (Inciso: Punto primero, antes de ir ella a esa habitación ya habían estado, presuntamente, tanto Gerry McCann como Matthew Oldfield por lo que no entiendo muy bien por qué, presuntamente, le resultó tan extraño el estado de la puerta. Punto segundo, según la propia declaración de Kate la ventana estaba abierta de par en par por lo que resultaría imposible que la habitación se encontrase totalmente a oscuras, por lo menos con la oscuridad suficiente para no “distinguir” a Madeleine de la ropa de cama, tal como consta en su declaración. Punto tercer, no debemos olvidar que Matthew Oldfield declaró que él, presuntamente, vio perfectamente a los gemelos durmiendo en sus cunas desde la mitad del salón… Ya estamos todos un poco cansados de estos relatos melodramáticos que no encajan ni con calzador)

Cuando estaba segura de que Madeleine no estaba allí, fue a comprobar su propio dormitorio. Cuando no pudo ver a su allí tampoco, entró en pánico y corrió nuevamente al dormitorio de los niños.

“El corazón me dio un vuelco al ver ahora que, tras ellos, la ventana estaba abierta de par en par y la persiana exterior levantada completamente. Nauseas, terror, incredulidad, temor, miedo helado. ¡Querido Dios, no! ¡Por favour, no!

La Sra. McCann, ex medico de cabecera, dijo que entró automáticamente en lo que ella llama un “modo de emergencia de un médico bien entrenado”, registró el apartamento para excluir cualquier otra posibilidad, “marcando casillas mentalmente, en el fondo sabía, que ya estaban marcadas.”

Entonces corrió hacia donde estaba su marido y sus amigos en el restaurante. “Tan pronto como la mesa estaba a la vista empecé a gritar, “¡Madeleine ha desaparecido! ¡Alguien se la ha llevado!”

El grupo regresó al apartamento para ampliar la búsqueda y dar la alarma.

La Sra. McCann dijo: “Recuerdo vívidamente sollozar, “Madeleine no, Madeleine, no” Intentaba tan duramente eliminar la voz negativa que tenía en la cabeza atormentándome con las palabras, “Se ha ido. Se ha ido.”

“Incluso ahora, cuando me invaden las nubes negras, me sorprendo sacudiendo la cabeza compulsivamente y repitiendo una y otra vez, “Madeleine no, Madeleine no. Por favor dios, mi Madeleine no.”

La Sra. McCann tardó nueve meses en completar el libro, Madeleine. Está basado en los diarios que escribió para que leyera su hija si es encontrada. Será publicado el 12 de mayo – día del octava cumpleaños de Madeleine. Los McCann dicen que todos los beneficios irán al fondo que fue creado para cubrir los gastos de la búsqueda mundial de su hija.

En este momento la búsqueda está centrada en Lauchlan y O’Neill, que son amigos de la infancia originarios de Largs, cerca de Glasgow. Fueron encarcelados por un total de 56 años el pasado junio por abusos tanto en Reino Unido como en el extranjero.

Una fuente dijo: “No puede sobreestimarse lo violentos que son. Se les conoce por tener fuertes lazos con otros pedófilos. Sin duda están entre los peores pedófilos en serie de Reino Unido.”

En el Tribunal Superior de Glasgow el año pasado, Lauchlan y O’Neill fueron condenados por el asesinato de Allison McGarrigle, madre de tres hijos, en su casa de Largs en 1997, tirando su cuerpo al mar después de que ella amenazara con hacer públicos sus abusos.

Tras su condena, los oficiales en Reino Unido y Europa fueron se pusieron en guardia al conocer que la pareja había abandonado el país con pasaportes falsos en octubre en 2006, semanas después de ser puestos en libertad por una sentencia anterior por enfermizos abusos sexuales a niños.

Haciéndose pasar por limpiadores, clientes confiados dieron a la pareja acceso fácil a las villas turísticas y apartamentos.

Vivían en Vecindario, un pueblo industrial de Gran Canarias, cuando el niño de siete años, Yéremi Vargas desapareció mientras jugaba cerca de su casa. El niño aun está desaparecido pero su madre sigue convencida de que los asesinos escoceses son los responsables.

Los detectives implicados tanto en la investigación de Madeleine McCann como la de Yéremi Vargas han colaborado estrechamente.

Lauchlan and O’Neill are known to have toured extensively and some reports suggested they were in the Algarve at the time Madeleine disappeared. A spokesman for the McCann family said it was ‘encouraging’ that information was still being sought by police.

Se sabe que Lauchlan y O’Neill realizaron numerosas desplazamientos y algunos informes sugieren que estaban en el Algarve en el momento de la desaparición de Madeleine. Un portavoz de la familia McCann dijo que era “alentador” que la policía aun siguiera buscando información.

Se cree que muchos de los delitos de O’Neill y Lauchlan no han sido denunciados porque sus aterrorizadas víctimas tenían demasiado miedo para presentarse.

Haciéndose pasar por primos, los amantes homosexuales fueron encarcelados por primer vez en 1998 por el Alto Tribunal de Glasgow después de admitir una serie de abusos que implicaban a adolescentes en Escocia.

Durante su sentencia, se dice que O’Neill dijo a otros presos en la prisión de Barlinnie, Escocia, que él había asesinado a la Sra. McGarrigle, que había desaparecido un año antes, tirando después su cuerpo al mar para evitar que hiciera públicos sus delitos sexuales.

Ambos hombres cumplieron cuatro años antes de ser puesto en libertad en 2002. Lauchlan fue puesto en libertad pero violó la condicional y huyó a España después de enterarse que iba a volver a prisión.

O’Neill permaneció en Escocia pero huyó para unirse a Lauchlan en España en 2003 después de abusar de un niño de 14 años en Irving, Ayrshire.

En 2004, los dos hombres fueron arrestados por la policía española cerca de Alicante en la Costa Blanco después de secuestrar y abusar de un niño de 14 años durante un campamento. Fueron deportados a Reino Unido y mientras se encontraban en prisión por violar la libertad condicional, fueron acusados en abril de 2005 por el asesinato de la Sra. McGarrigle.

Pero la fiscalía decidió que no había suficientes pruebas y ambos hombres fueron puestos en libertad.

Fue en este punto, a finales de 2006, cuando Lauchlan y O’Neill evadieron las autoridades británicas y huyeron a España para aprovecharse de nuevas víctimas.

Tras conocerse sus verdaderas identidades en el verano de 2007, regresaron a Reino Unido a un albergue en Blackpool. A las pocas semanas ya estaban molestando a adolescentes en busca de sexo.

En ese momento se presentó un socio con nueva información sobre la muerte de la Sra. McGarrigle. Lauchlan y O’Neill fueron arrestados, siendo juzgados a principios de 2010.

Fueron condenados por molestar a un niño de seis años en Falkirk, un abuso sexual anterior a un niño de 14 años en Benidorm y por el asesinato de la Sra. McGarrigle.

O’Niell fue sentenciado a un mínimo de 30 años tras las rejas y Lauchlan a 26.

© Traducción de Mercedes